Diseño a medida
Análisis de necesidades y diseño de la solución servidor más adecuada para cada empresa.
Servidores dimensionados para lo que realmente hace tu oficina: el programa de gestión, los archivos compartidos, las copias y los accesos. Instalados, documentados y con un plan de restauración que se prueba.

No toda empresa necesita un servidor, y lo primero que hacemos es decir si el tuyo tiene sentido. Cuando el programa de gestión tiene que funcionar en red en todos los puestos, cuando los archivos son pesados o cuando hay datos que no pueden salir de la oficina, el servidor deja de ser un lujo; si no es tu caso, la nube suele salir más barata y lo decimos.
Diseñamos e instalamos la máquina según la carga real: un NAS bien montado para archivos compartidos y copias, o un servidor con virtualización cuando hay que sostener aplicaciones y varios servicios a la vez. Se monta con discos en RAID para que un disco roto no sea un desastre, con gestión de usuarios y permisos por carpeta, y con una copia fuera del edificio, porque el RAID protege del fallo de un disco y no de un incendio ni de un cifrado.
La instalación se entrega documentada: qué hay montado, con qué usuarios, dónde van las copias y cómo se restaura, con el procedimiento probado y no supuesto. Después queda con monitorización y mantenimiento, que en un servidor no es opcional: el disco que va a fallar suele avisar semanas antes si alguien está mirando.
Análisis de necesidades y diseño de la solución servidor más adecuada para cada empresa.
Redundancia para que un disco roto no pare la oficina. No sustituye a la copia fuera del edificio.
Gestión centralizada de usuarios, permisos y políticas de seguridad para toda la empresa.
Sistema de copias de seguridad automáticas con retención configurable y restauración rápida.
Supervisión continua del estado del servidor con alertas ante cualquier anomalía.
Implementación de entornos virtualizados para optimizar el rendimiento y la gestión de recursos.
Tus datos en tu servidor, en tus instalaciones. Sin depender de terceros para el acceso.
Un servidor dedicado ofrece el rendimiento que las aplicaciones empresariales críticas necesitan.
Un servidor bien dimensionado amortiza su coste en 3-5 años frente al coste recurrente de la nube.
El servidor es el núcleo físico de la oficina: donde vive el programa de gestión y los archivos con los que se trabaja todos los días, así que su copia importa más que su potencia.
Estos son los sectores en los que ya lo hemos montado y sabemos qué falla.
Cuéntanos tu proyecto. Te decimos cómo encaja instalación de servidores en tu sistema digital.