iOS y Android
Una sola base de código para las dos plataformas.
Desarrollamos apps para iOS y Android. Pero antes te decimos si tu caso necesita una app o si una web bien hecha te resuelve lo mismo por menos.

Empezamos por la pregunta incómoda: ¿hace falta una app? Bastantes proyectos que llegan pidiendo una se resuelven mejor con una web instalable, que no pasa por revisión de tienda, no obliga al usuario a descargar nada y cuesta una fracción. Decirlo antes de facturar nos parece parte del trabajo.
Hay casos donde la app sí se justifica: cuando necesitas notificaciones push fiables, uso sin cobertura, acceso a cámara o GPS de forma intensiva, o presencia en las tiendas por una razón comercial concreta. Si estás en uno de esos, adelante.
Desarrollamos con una base común para iOS y Android, así que se mantiene un solo código en lugar de dos. Nos ocupamos también de lo aburrido: fichas de tienda, política de privacidad, revisiones de Apple y Google, y las actualizaciones posteriores.
Una sola base de código para las dos plataformas.
Avisos segmentados, que es lo que suele justificar la app.
Modo offline con sincronización cuando vuelve la conexión.
Contra la misma API que el resto de vuestras herramientas.
Nos encargamos de las fichas y de pasar las revisiones.
Las apps envejecen con cada versión del sistema; hay que seguirlas.
Si tu caso no necesita app, te lo decimos y te ahorramos el proyecto.
La notificación push llega donde el email lleva tiempo sin llegar.
Estar en App Store y Google Play aporta credibilidad en algunos sectores.
La app es el satélite que viaja en el bolsillo del cliente. Solo merece la pena si va a mirarlo.
Cuéntanos tu proyecto. Te decimos cómo encaja apps móviles en tu sistema digital.