Auditoría de procesos
Mapeamos tus workflows para identificar qué automatizar y en qué orden para mayor impacto.
Miramos primero dónde se pierde el tiempo de verdad —datos que se teclean dos veces, avisos que dependen de que alguien se acuerde, informes que se montan a mano— y automatizamos eso, dejando el resto como está si funciona.

En casi todas las empresas hay un rato del día que se va en mover información de un sitio a otro: un pedido que llega por correo y se teclea en el programa de gestión, un lead del formulario que alguien copia al Excel, un informe que se monta a mano cada lunes. No es trabajo difícil, es trabajo que no debería hacer una persona, y suele ser el más propenso a erratas porque se hace con prisa y sin atención.
Empezamos mirando dónde se pierde el tiempo de verdad, que casi nunca es donde se cree. De ahí sale una lista corta de procesos ordenada por horas ahorradas y por dificultad, y se automatiza el primero. Automatizar un proceso que está mal definido solo consigue que el error se repita más rápido, así que si algo hay que ordenar antes, lo decimos.
Los flujos los montamos con n8n o Make sobre las herramientas que ya usas —tu CRM, tu correo, tu ERP, tu tienda, tus hojas de cálculo— y con IA en los pasos donde hace falta interpretar algo. Todo queda documentado y con avisos si un flujo falla, porque una automatización silenciosa que se rompe es peor que no tenerla: nadie se entera hasta que falta un dato.
Mapeamos tus workflows para identificar qué automatizar y en qué orden para mayor impacto.
Automatizaciones con n8n y Make: condicionales, loops, reintentos y manejo de errores.
Conectamos CRM, ERP, email, Slack, WhatsApp, bases de datos y cualquier API.
OpenAI integrado en tus procesos para clasificar, resumir, generar texto o tomar decisiones.
Dashboard con el estado de todas tus automatizaciones y registros de ejecución.
Mantenimiento continuo de los flujos y adaptación a cambios en APIs.
Antes de montar nada medimos cuánto tiempo se va hoy en esa tarea, para que el ahorro sea comprobable y no una promesa.
Un proceso automático hace siempre lo mismo en el mismo orden, y cuando algo falla avisa en vez de pasar desapercibido.
Gestiona más volumen de trabajo sin aumentar el equipo ni los costes fijos.
La automatización es la fontanería del sistema: no la ve el cliente, y es lo que hace que el dato llegue solo de un sitio a otro en vez de a base de copiar y pegar.
Estos son los sectores en los que ya lo hemos montado y sabemos qué falla.
Cuéntanos tu proyecto. Te decimos cómo encaja automatización de procesos con ia en tu sistema digital.